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miércoles, 10 de junio de 2015

POSTUREO MOLOTOV



Extremo. Con el objetivo visual en blanco y negro. Sin medias tintas. Activo. Inestable...
Ya está listo. Es el Pensar  Activista. Reciclado para nuevas plazas y preparado para desterrar estereotipos de pose y vestimenta. Cargado de sorpresa pues se camufla a la perfección, esta claramente instaurado en nuestro mundo.

No hace ascos, se desenvuelve en toda escala social. Y con cualquier pensamiento político puesto que no distorsionan como antaño contradicciones morales. Puede ser de izquierdas y consumista, o de derechas y pobre. Y quizás sean esos paradigmas los que disparen ese nacer del nuevo y reciclado Activista.

Con miras muy cortas, intransigencia orgullosa, palabras afiladas y ausencia completa de comprensión o de una conversación tranquila y dinámica, es un auténtico depredador.
Como cualidad, vomita con gran caudal unos discursos de foro sin pausa y con una severa convicción; muy aleccionado de haberlo repetido tantas veces que disfruta de la perfección vocal del sermón feligrés.
Acostumbra a oír y no escuchar. Se prepara a contrarreloj para saltar sobre el comentario oponente nada más finalizar, emulando a un profesional de la lucha libre esperando su turno.
Pero tiene su lógica, como molde repostero tiene mucho hueco que tapar. Las carencias, muy a su pesar, son el tótem del activista. Una gran capacidad ya sea emotiva, inteligente o perceptiva se ha cultivado a ciegas con resultados reactivos. Todo ello mezclado por el exceso de información sea o no contrastada. Bendito internet y benditos programas tertulia...
Y a los puestos de salida.
Como horda de Orcos de la Tierra Media están listos para mezclarse en la urbe; salpicados entre la cola de la panadería, los bares de parroquianos, la caja de un súper, la sala de espera del Insalud, el banco... hasta en el pasillo de un tanatorio, ahí de pegote repentino, listo para empujarnos a dar al botón que acciona el caldero de aceite hirviendo para verter sobre sus hombros.
Son la plaga Marca España. La otitis fantasma del ciudadano medio. La hemorroide que se inflama en un vuelo transoceánico y te toca el asiento de en medio.

Porque aquejan todo y todo lo saben.

Porque siempre opositan a ser el muerto en el entierro, el pepino en el  Gin Tonic, el supositorio en el atasco y el MIOLASTAN en las cervicales. Menos mal que, por suerte, luego tienen casa y se desconecta. Ojalá y con la posibilidad de arrestos domiciliarios.
Su Talón  de Aquiles : sonrisa Pantoja e ignorancia de libro, se desinflan.

Nunca avivemos su fuego con argumentos, son inútiles.
Y tranquilidad.
Están perfectamente instaurados; de rarezas pasando por  Guetto y acabando en importante minoría, siguen creciendo entre nosotros. Pero ahí están, y está de más decir que ya llegaron para quedarse.
Solo queda decir por mi parte "A sermones Activistas, oídos sordos".

lunes, 8 de junio de 2015

YOU´LL NEVER WALK ALONE...





Y andar. La reflexión del pobre, el moving  mecánico que te invita a desplegar la carpeta de "comeduras de tarro.doc" y archivo por archivo se van corrigiendo por orden de importancia subjetiva.
Para mi gusto con música, pero no muy alta para no dejarte llevar por ese flow tan poderoso que descorcha el "subidón-subidón" de turno, si no acabo dando mini pasos de baile mientras vigilo si mira alguien.
Hay veces que te da "ERROR 404" y tienes para un paseo mínimo de una hora, porque a ratitos nunca terminas de corregirlo. Otras veces la cosa va ligera y te da incluso para otear el paisaje o la fauna autóctona, que ahora cara al verano se sortea un súper premio al mejor disfraz de entre tiempo...
Las carpetas ocultas, encriptadas, están ahí medio olvidadas esperando a que un día hayan desayunado tus defensas una buena ración de cojones y las saques a pasear contigo. Fíjate, en un paseo rediriges tu camino en plan kamikaze y de forma tajante se les da carpetazo. A ritmo de tus pies. Consumiendo kilómetros con talante drogodependiente y haciendo alarde de responsable contigo mismo.
Para los más exigentes se transmuta a correr,  para el hipster se dice  running, y el sistema de carpetas es bastante más dinámico y menos Punset. Según llega el cansancio se acelera la corrección.
Pero igual de efectivo, teniendo en cuenta lo que nos encanta a veces re-pensar en el paseo, girando en las farolas, en la pose más Love Story.
Que invento oyes. Seguro que de edad ancestral. Cuando te devoran las paredes de tu casa, camino al trabajo, con el perro (una vez desfogado, si no es imposible) o en un "porque sí, me bajo a dar una vuelta" es el engrase neuronal perfecto.
Menos teléfono móvil y mas mirada al frente ausente, que es igual de peligroso pero más fructífero.
No es apocalíptico pero puede aumentar las horas de sueño. Nueve de cada diez dentistas lo recomiendan; el décimo no, porque es un desahogao.
The Walking Thinking...

jueves, 21 de mayo de 2015

AMNISTÍA ¿LIMPIA?





Más difícil, jeroglífico. Son vocales disfrazadas y consonantes burlonas. Brota en la lengua. Chasca el mecanismo neuronal, con hacer “trilero”, para girar la vista y esbozar algo que parece lo mismo.

Delatada por tus ojos, tus labios, tus gestos que imperan su autonomía con base de la anarquía que no pudiste someter a base de veteranía.


Y lo escupes como cadena de despiece, con su hedor fétido y sus connotaciones fulleras.

Ante el ataque acorrala tu intelecto, o con su lesión crónica, el miedo, sale disparada sin licencia de armas. Creando versiones expertas que podrían competir ante la “psicomotricidad” para abrir una lata de conservas.
En su origen es la palabra solitaria, sin cadenetas de justificaciones que enmohecen su talante. Corta, concisa... poderosa. Lista para una puesta en escenario única donde su interpretación debe ser real. Y después desvanecerse para ceder el suelo a los hechos que demuestran su existir.
Suele desfallecer y morir cuando se rodea de infinidad de palabras. Tiene el don de marcar recuerdos, de romper lazos o anudarlos de manera incorrupta. Pero se enfanga fácil y es muy difícil de limpiar cuando se resecan sus capas.
Siempre entrega esperanza cuando es sincera, valor cuando es creada sin filtro y debilidad cuando se dificulta su pronuncia... al crecer, suspendemos una y otra vez haciendo de ella el espíritu para septiembre.
Si la sientes te revuelve el estómago, se enuncia con suspiro y te quiebra las carcasas de seguridad que tanto usamos y tan poco ventilamos.
Tanta miga tiene, como pan de hogaza.
Solo hay que dejar al aire el músculo y recitarla sin aderezo, al natural."Perdón"...
Apropiando el verso de la gran Mala María por si solo habla su hip hop de poesía, rasgando verdad y alevosía:
 "mucho talante
  mu poco talento,
  pa hacerlo mejor
  fíjate si tienes intentos,
  ni con cuatrocientos quiebros
  a mi predícame con el ejemplo..."


Hecho.Perdón a la tiranía que el plomo de la vida, destilado en mis venas, una vez me sirvió de alimento. A las causas de victoria con sangre que siempre son derrota, a los envites de coraje. Perdón por las veces que añadí cicatrices a algún ventrículo.

Perdón por pedir perdón tarde, por no haber sabido querer como se merece y para los que alejé sin carta de oportunidad.
Y perdón por todas esas veces que la inconsciencia me hizo aprender con el combustible de vuestras pieles. Por no ayudar a llegar a mi nivel cuando la estricta crítica me obligaba a llegar al nivel siguiente.

Perdón a ti, si, que me estás leyendo y con la mirada no fue suficiente para materializar un "lo siento".
Por la indiferencia cuando no quise hacerme entender, por escoger caminos solitarios y mil veces perdón por la ira que ha costado décadas apagar sus cenizas.

Perdón por mis locuras, mis reflexiones venenosas, por el adiós afilado y el abrazo tránsfuga... en fin, PERDÓN por todos aquellas causas que me educaron a base de golpes contra la pared.

Que ahora son gaseosas sin fuerza de fechas caducadas.
Solo es el intento de no dejarlas camuflarse como las páginas pegadas de un álbum de fotos. Siguiendo vivas en la memoria, como motivo gigantesco de siempre hacer un paso más sin aquel mísero tropiezo. Para no olvidar nunca lo tarde que valoramos su importancia, lo delicada que es su figura, los hilos interminables de su consecuencia, su fuerza; y como no, su esencia indispensable a la hora de madurar.
Simplemente por eso, esta palabra es parte del crecer. Con las agallas de su onda expansiva, con el bálsamo de su rendición.
Que siempre viva en su justa valía y nazca del corazón, que siembre del error los comienzos en compañía, sin que sea la gratuita apelación ni el folleto de una asesoría, que vuelva para quedarse el reinado del Perdón...

lunes, 18 de mayo de 2015

FUERA DE SERVICIO... ¿LO VES?


Nos GUSTA querer, pero a nuestra manera.
Crecemos QUERIENDO ser lo que vemos y cuando ya hemos crecido y "somos" nos damos cuenta de que no era ese nuestro deseo.
Solemos VER como monstruos a los que nos educan para más tarde, de educadores, reencarnar sus hieles más estrictas.
Y juzgamos al MONSTRUO que nos ataca a pesar de dar de comer nuestra monstruosidad consciente y constantemente.
Pecamos de ATACAR a quien nos ama por saber de su guardia baja y su clemencia.
AMAMOS a tal escala que la humillación, la vejación o la indiferencia a veces parece pura motivación.
Erramos a menudo al HUMILLAR para abrir el camino a la seguridad en uno mismo, siendo la propia causa de nuestro bloqueo.
Y nos ABRIMOS a los desconocidos cuando no cruzamos palabra con quien nos convive.
Por tanto, DESCONOCEMOS nuestro propio interior desatando de forma mecánica un tropiezo tras otro, hasta avergonzarnos a nosotros mismos.
Hasta DESATAR lo poco que nos ensombrece, lo mucho que nos asusta y lo horrible que nos define.
Así es la mitad de lo que somos. GUSTAMOS de QUERER vivir para VER como el MONSTRUO interior ATACA al AMOR que nos HUMILLA por no ABRIR la puerta al DESCONOCIDO que somos, y eso nos DESATA.
Nos enquista.
Nos demuestra lo poco que nos queremos, lo fácil que nos juzgamos, lo absurdo que nos hacemos sentir cuando realmente percibimos que, en realidad, no nos conocemos. Y crecemos como personas incompletas, escacharradas, fumigando equivocados a todo el que nos rodea con nuestros pensamientos pestilentes. Con la prisa de nunca pararse a pensar que se hace, pero perdiendo el tiempo en pensar lo que no se hace. Acariciando con las uñas afiladas. Enseñando lo poco que se gana y escondiendo lo mucho que se pierde.
Sedientos de honestidad.
Ciegos de los besos que por orgullo "gripan" los corazones y oscurecen las miradas. Y muy acostumbrados a amputar para después usar las prótesis que ayudan a olvidar. Eso es, olvidar. Sobre todo lo que fuimos y lo que fueron con nosotros, a olvidar la cantidad de peldaños que subimos y nos ayudaron a subir. A olvidar la inocencia que una vez nos hizo puros y capaces de allanar el verdadero camino que hemos perdido.
Porque somos y existimos, aunque muchas veces parezca que un cactus tenga más vida que muchos de nosotros...
Y debemos congelar el momento de sentir, de sonreír, de partir la caja torácica para dejarnos acariciar el corazón, y de buscar la luz que un día nuestra energía creó y parece estar drogada de desidia y con los fusibles torrados.
Tenemos el don de crear momentos irrepetibles, de producir felicidad, de ayudar a edulcorar las lágrimas, a desafiar a la piel a ponerse de gallina cuando se ahoga de emoción. A amar con libertad, a volar con nuestras ideas y proyectos, a dar sentido a vivir. 
A comunicarse con abrazos, con apoyo, con el amor que está preso y en desuso, a contagiarnos de lo bueno y ensordecer lo malo. A no provocar al karma. Y a no hacer más popular a los tiestos que esperan impacientes en las cornisas para aleccionar a todos con un final inesperado, con su "y ya está" tarde de remediar.
Cuando te quejes en un atasco, aprovecha y aqueja el atasco que no te deja ver.
Cuando enfurezcas con alguien, mira si tu vara de medir no te ha calibrado.
Cuando no sepas por qué vivir, sal y vive. Todo lo demás, son guarniciones insípidas para remover con el tenedor y dejar en el plato.


#quebelloesvivircuandosimplementesevive
#lasangresecoagulacuandoelcorazónseplastifica
#unasonrisaesmasefectivaqueunibuprofeno
#siquieresdarunabrazoyaestastardandoperonomareeslaperdiz





lunes, 2 de marzo de 2015

EL VIRUS DEL BETÚN



Se copia la frecuencia. Un bucle de sonido FM con arena acústica se estrangula en el cuello, negando el riego por detrás de las orejas.
Damos cuenta de su presencia cuando esta encolado en las paredes neuronales. 


Los estigmas eléctricos, en su baile circular, te marean con la corriente excesiva; un spam hecho a medida te chamusca tus conexiones calcinando el mensaje de cordura, y comienza la emisión caótica...


La programación perpetua emite mensajes de campaña de forma incesante, con un "todo me va mal" de la mano de "con todos discuto" y sin olvidar el "nadie me entiende". Una y otra vez.
Con el engrudo negativo al cuello se pasa a ser un huésped de una forma de vida negra y virulenta. Las medias tintas y los pasos cobardes solo alargan la agonía del ahogado. El enfoque esta precintado, no sirve para tener la perspectiva, y te hunde en tu paranoia movediza. 


La inequívoca señal del Armagedón Anárquico es la necesidad y necedad de alejar a todos de nuestra zona vip, sellándola a cal y canto, con el tanque de combustible lleno del octanaje erróneo y creando una bomba sucia con más consecuencias que la propia existencia.


Una solución posible requiere de un punto de vista a la "Americana", con sus espasmos sobreactuados y algo de explosiones. Con pose yihadista, se tiene que dinamitar el cimiento maestro y reconstruir el principio sin andamiaje.
Volviendo a temer, a tropezar, a descubrir, a aprender a capturar los momentos necesarios que curan el espíritu y reblandecen las callosidades culpables de dificultar la entrada a nuestro patio trasero. 


La vida no huele igual si la vulnerabilidad no se pierde frente a los que tu corazón depende. No sanan nuestros "Cuasimodos" internos hasta que los que nos aman aportan otro prisma mas real al nuestro.
La respuesta requiere visión espacial; en medio de toda la madeja incide tomar un impulso extracorpóreo y así ver con tus propios ojos la menestra de caos que has creado a tu alrededor.
Dejando un rastro contaminado del petróleo que rezuma por tu frente y no toleras más dentro de ti. 


Si se ve es la parte fácil. 


El chapapote tarda mucho en mermar, en desaparecer. Y si la buena estrella te acompaña, la esperanza será el impulso a una maratón de trabajo que a muchos les cuesta el tiempo de una vida.


Triunfo del alma es el volver a estar desintoxicado de este alquitrán embozado. Con la lucha de sangre sin ser pensada, con la guerra de vivir usando el exprimidor que licua la felicidad. Para beberla a sorbos pequeños si no queremos estar ebrios y volver a naufragar en aguas negras. 


Al final es el mismo germen que lleva siglos intentando boicotearnos, causa de ser el casi organismo perfecto, lo que ocurre es que nos empeñamos constantemente de bajar de categoría.

viernes, 2 de enero de 2015

WE ARE FAMILY?



Esto es un chino, un cojo, un alemán y un trapecista que llegan y dicen...

¿Chiste? Solo oírlo su carga de gracia tiene, aunque se acerca bastante a un núcleo familiar del siglo XXI. Hemos pasado del retrato de los Alcántara, colocados generacionalmente por tamaño en la foto, al batiburrillo cultural y geográfico en su receta actual. El núcleo familiar a mutado, hoy en día se ha suplido el canon de los Dalton y cualquier persona puede formar parte de ese "círculo privado".


El corazón ha dejado pasar hasta el último tramo de confianza sin carnet consanguíneo. Podemos querer, dejarnos querer y dejar de querer a cualquiera pues la veda ha dejado de ser estacional; la memoria histórica se evapora para dejar silla a las personas que se quiera sentar. Un casting eterno de personas para entrar y salir en el círculo de confianza. Con pase ilimitado. Los mandamientos morales se han quedado obsoletos y nuestros caracteres tan diferentes han aprendido. Para lo bueno y lo malo. Sin ser endocrinos somos expertos en lo que "tragamos" o lo que "no tragamos" abriendo frentes, heridas, vacíos... aciertos y errores. Porque algo de ruleta rusa adquieren estos nuevos círculos. 


La libre información humana nos ha hecho críticos y no queremos aguantar si no nos aguantan, ni queremos ceder lo que no ceden por nosotros. 


Cada vez más las personas desvirtúan el conflicto y reconstruyen sus círculos. Familia, amigos, parejas y ex parejas, compañeros de trabajo o de piso, extraños que dejan de serlo, cualquiera es apto y pasa por la túrmix. Y las piezas que se eligen montan el puzle, y no a la inversa. Es como concepto revolucionario, y clarificador hasta el punto de la divinidad. El YA TODO VALE fallece y la lucha por el querer ocupa su trono. 


Ese querer tan especial que llena tu vida, abre espacio torácico y te hace dormir como un ternero. 


Y cuando lo has sentido fuera del círculo al volver a entrar ya no puede salir de tu cabeza. Te das cuenta que la soledad elegida es un alto riesgo pero no un castigo insuperable. Y asumes el volver a conocer, a acercarte, a confiar y a intentar conseguir ese grado de pureza posible en una pecera sideral llena de millones de peces con millones de formas de ser. Porque tu cerebro recita sin cesar la idea de compartir tu vida con personas compatibles. Con círculos construidos y no impuestos o estereotipados. Porque por fin hemos llegado a entender que otro punto de vista es posible, aquí o allí.


El mañana se vuelve efímero y el destino tan caprichoso que posponer tus sentimientos, sin el secreto de la inmortalidad, hace ridículo el decidir como elección una solución dentro de unos años o AHORA. Sobre todo si no quieres dejar de existir, abrumado en tu último aliento, por el castigo del futuro, el remordimiento.

viernes, 5 de diciembre de 2014

SUEÑOS


Anoche tuve un sueño. 
Un sueño que empezó como las novelas negras, con un asesinato. La víctima, el tiempo. Desgarrado, ensartado y posteriormente desangrado para apagar su luz; una luz perpetua que tiende a resucitar. 

Con el cadáver a mis pies y los grilletes abiertos comencé a volar, muy alto, hasta alcanzar ese punto en que las nubes son la alfombra que pisas y la bruma el techo que separa la oscuridad y las estrellas. Un limbo gélido y borracho de paz que acunaba mi vuelo. El aire puro araba mi cabeza desgranando los problemas, los dolores de pecho fantasma y el día a día que fatiga... hasta que la demencia de libertad tomaba los mandos de mi vuelo para planear en algún lugar llamado nadie. 


Esos lugares de silencio natural y ruido acompasado, donde la tranquilidad es orquesta y el momento es el reloj que da las horas. Con los pies en modo paseo, pateando piedras, atravesaba una villa de campo oyendo un leve violín de voz salvaje y melosa que me invitaba a llegar a ningún lugar. Acompañado del que quiere acompañar, querer y escuchar me dispuse a llegar al que parecía mi destino con el sol vergonzoso, las copas de los árboles en pasadizo y la niebla fina de abrigo. 

Una posada acogedora nos abría sus puertas con vidrieras ocres que hacían las veces de farolillos, con el aroma a casero que invitaba a pasar. Ya en la mesa, con buena comida y buen vino, las carcajadas daban el tempo a la conversación culpable de quitar protagonismo a una cena para hacer interminable la sobremesa, un momento encantado donde el buen licor y las palabras danzaban entre todos estrechando el círculo,con chispa y desinhibidos por la propia definición de estar "a gusto". 

Creando silencios cómodos y miradas que erizan el cuello, absortos en una noche bella e interminable. Poco después con el síndrome de cenicienta admirábamos el cielo estrellado, conscientes de saborear ese instante mágico con la luz del tiempo mostrando signos vitales. Porque todos los buenos momentos, incluso en sueños, tienden a finalizar.


Siendo el apoderado de la realidad y despertador de mis ojos, veo como se rompe la burbuja del subconsciente para asimilar una vez mas haber soñado con un instante de perfecta armonía.


 Ahora que estoy despierto... solo queda morriña. Una astilla psicológica se queda en mi nuca, recordando de forma esporádica la posibilidad de poder repetir este cuento en la pura realidad.

viernes, 7 de noviembre de 2014

CRISPACIÓN DE KELLOGG´S... DESPIERTA EL TIGRE QUE HAY EN TI!!


Crispación, la madre de todos los conflictos humanos. Enajenada y sola, como mujer de puerto que espera marinero, es la noción en olvido del tratado de humanidad inventado para vender a nuestras conciencias lo que no somos, lo que siempre fuimos. Y ella sabe que volveremos por ella, por eso siempre nos espera. Porque somos lo mismo envueltos en novedad y progreso. 

En el caldo que cocinamos cambiamos la receta pero sabe a lo mismo; un sabor a escala evolutiva con tendencia autodestructiva aderezada con miles de siglos vividos en balde. Predestinados a sufrir los mismos errores, a enfrentarnos los mismos ideales y los mismos pensares. Borregos de alma y de conducta. Necios en cicatrizar heridas y expertos en clasificar rencores grabados a fuego en nuestra cronología del boca a boca. Porque pensamos que somos lo más importante del planeta y eso nos hace todavía más prescindibles.





 Por aprender sin educar. Por suspender siempre en recordar lo que nos hizo daño y no lo que nos provocó errar. Tranquila Crispación, volveremos a buscarte y nos guiaras de nuevo en el camino del “becerrismo”; para demostrar con argumentos de guerras, corrupción y  egoísmo crónico aderezados de la impaciencia, los odios y todo aquel berenjenal de emociones mal encauzadas y volátiles. Porque sigue siendo más fácil explotar y asumir las consecuencias, hasta que es demasiado tarde para cualquier otra cosa que no sea el lamento.




Cambiar no es una opción, es una fantasía. El camino está en asumir como somos y perdonar nuestras taras, y sobre todo, entender que nunca seremos capaces de conseguirlo. Así pues, querida Crispación, vete calentando el asiento que muy pronto haremos visita.

martes, 30 de septiembre de 2014

LLÉVAME HACIA ALGUN LUGAR SIN NOMBRE



Todos un buen día nos levantamos monótonos en el día a día, con la rutina del vestirse y el café, dejándonos manejar por el hábito vital como compadre del respirar. 



Recorriendo los mismos caminitos con experiencia y cobrando la tranquilidad responsable de sentirlo tan fácil. Igual que un reloj antiguo de engranajes engrasados.


Para ser ya igual al reflejo, te dejas llevar y nunca esperas el tropiezo. 


El traspié despertador que hará ver tu inseguridad para bloquear el sistema de vida inquilino en la rueca de costura. Atrapada en un circuito perpetuo. 


Un hilo resabiado en su madeja, partido por la tensión, se suelta del mecanismo implorando tu gobierno sin saber qué hacer. A veces es un pinchazo camino al trabajo, otras veces un giro inesperado en la cantidad de ejercicios básicos que componen nuestra historia.


Un punto y aparte exigiendo un cambio de gramática, para no morir ahogado en las justificaciones tan nutritivas que nos sustentan definiendo el existir “apollardado”. 


En acto sorpresa, saliendo por la esquina del telón, se nos aparece una conciencia rebelde vestida de “easy rider”; eructando y maldiciendo al aire pues nuestra vida de mierda empieza a oler a charca de pantano. Eso si tienes suerte y tu conciencia no es tan cobarde como tú. 


Se acerca por tu nuca susurrando un soneto firme, diciéndote a puñaladas "...reacciona, empieza otra vez, encuéntrate a ti mismo de una vez y busca tu lugar..."


Esa es la señal. Solo los cojones psicológicos saben dar el salto. Atreverse a coger de las solapas al motero de nuestra conciencia y gritarle en su cara ¡Llévame hacia algún lugar sin nombre! 


Llévame a conocer los principios que nunca supe empezar, los sentimientos que siempre me quisieron esperar. 


Llévame a beberme ese amor puro que nunca llegué a gestar y por favor llévame a explotar mis pulsaciones de la vida que siempre estuvo en la nube que cada día caminando me harto de mirar. 




   



              ...Take me to a place without no name...

martes, 2 de septiembre de 2014

EL POTRO PRECINTADO EN CELOFÁN




Ese nervio de sangre definido en todo diccionario para formar como prueba de vida del sentimiento, como engranaje de los logros y como primer culpable en superar a lo imposible. 

Es un guerrero antiguo, un titán, castigado por nuestra infamia a chupar banquillo en pleno siglo XXI, pues no llega a encajar en los cánones de la civilizada furcia que nos estipula; quedando lejos incluso de cualquier intento de rescate por una tendencia vintage... de pose greco romana o samurái, la Pasión está en la U.V.I. de la conciencia esperando impaciente a resucitar brevemente en las índoles mas superfluas del día a día. 


Y muy frustrada, espera desquitarse en momentos puntuales demostrándose a sí misma que no está muerta. Desatando todo su poder con un partido de futbol, una manualidad de garaje o una infidelidad, saliendo como titular para en breve volver al banquillo. Hoy en día es una Pasión triste y ociosa; muchas veces por la desidia nos confunde y hace salir a la locura en su lugar, pues bien sabe que no somos capaces de distinguirlas. Maldita pasión. 


Antaño pieza clave de los iconos mas desencadenantes en la historia, ya escrita, es inutilizada por pecar por ser todavía más civilizados, mas prefabricados. En un horizonte mustio sin su sombra nos hemos convertido en carnes ásperas de vísceras templadas y con actitud vencida; convencidos de la sumisión que nos da la vida a cambio del "tocomocho" de inseguridad que un día nos vendieron. 


A mí, siguen sin colármela. Pasión... en mi pecho sigues teniendo tu trono.

jueves, 21 de agosto de 2014

NO ME CHILLES QUE NO TE VEO







Y no me chilles que no te veo. Porque a veces es mejor hacerse el loco, y hacer caso omiso de la virtud más importante que tenemos, la comunicación.

Un arma mellada por su mal uso y escondida en el tobillo, preparada para atacar. Como raza dejamos en un segundo plano la causante de que bajáramos del árbol, para tratarla como el pito del sereno y obligada a la segunda o tercera opción como forma de entendimiento.

La involución de la palabra, maltratada por la incultura y violada por las tecnologías que extirpa sus vocales de lo vagos que nos hemos hecho. 


Ahora sí, si no se acompaña una palabra con un sol sonriente eres un ser despreciable. Y punto, sin derecho a réplica. La conversación se ha perdido y puedes estar meses sin hablar con alguien; pero un buen día ese alguien te reclama y si no contestas en dos minutos vuelves a ser un ser despreciable... la comunicación moderna, divino tesoro. 


Más triste es cuando se deja de hablar a un amigo, o callamos por no querer enfrentamientos. Cuando dejas de decir "te quiero" por falta de costumbre o por preguntar "que tal" si no queremos oírlo. Tristeza en mayúsculas cuando no dices nada y esperas a que te digan todo con la excusa de no saber leer entre líneas, de que nadie te entiende... o hablar y hablar una ristra de tonterías sin decir realmente nada.

En eso ha quedado la comunicación. Nunca deberíamos olvidar que no se habla con los ojos, los hechos o los silencios. Que estar al lado de alguien con quien no hablas es perder tu tiempo y el suyo. Que para hablar gilipolleces mejor es tener la boca cerrada. Y sobre todo, que dejar de comunicarnos como antes nos acerca un poco más a los chimpancés que vemos en el zoo, solo que estos por lo menos viven en comunidad y nosotros estamos condenados a acabar solos.


Entonces, ¿lo hablamos?

martes, 19 de agosto de 2014

CANCIÓN DEL INSOMNIO.





Apagas la luz y dejas caer la cabeza en la almohada, ahí es cuando todo empieza. Tus parpados se cierran activando el cuestionario vitalicio que desbanca el sueño y mantiene viva eternamente a la incertidumbre. 

Y la rueda de preguntas se dispara acribillando tu subconsciente... en su estela de metralla, resuena en eco todo el hormigón que cimenta nuestras dudas culpables de nunca dejar avanzar, de dejar vivir.

Buscando una media naranja cuando nunca nacimos incompletos, anhelando objetos y paredes ajenos a llenar nuestras expectativas y a cobijar nuestras almas. Y pensar, ¿es lo que yo quiero? o ¿tengo que hacer esto?; para repartir responsabilidades entre cabeza y corazón sin criterio, mientras esquivas un ¿necesito realmente lo que tengo? o ¿por qué no soy capaz de tener valor para... así es nuestra nana, la canción del insomnio. 

Con los ritmos del sudor frío y la taquicardia, con el control y la opinión gratuita de los que saben de todo y no predican con el ejemplo. Nadie dijo que fuera fácil.

Y a veces es el caos el que educa, y hace florecer el sentir de un camino que nosotros mismos nunca terminamos de empezar, o no queremos ver, con telones de sueños imposibles para poder conciliar el sueño cada día. 

Sera cuestión de quitar capas de piel y reconocernos, será momento de volver a ver el yo.